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Entrevista a Gildo Onorato :"Si los conflictos sociales no se resuelven, el desborde es inevitable"

Entrevista a Gildo Onorato
“Si los conflictos sociales no se resuelven, los desbordes son inevitables”

-Pensando en 2017, ¿cuál diría fue el avance más importante que los movimientos sociales tuvieron y cuál la lucha que quedó trunca?

-Nuestro principal avance fue haber logrado la implementación plena del presupuesto establecido en la Ley de Emergencia Social, que contempló la incorporación de casi 200 mil trabajadores y trabajadoras de la Economía Popular al SSC (Salario Social Complementario) en unidades productivas, siendo reconocidos como trabajadores. Dimos el puntapié inicial para salir del paradigma de los subsidios y empezamos discutir el paradigma del trabajo de interés social. Desde el 83 hasta hoy, con más presupuesto o menos presupuesto, todos los gobiernos, sean progresistas, neoliberales o desarrollistas abordaron la cuestión social con subsidios y comida. Los Movimientos Populares nos propusimos cambiarlo, y con mucha decisión y responsabilidad algo hemos logrado: La CGT nos recibió como trabajadores luego de décadas, la Pastoral Social nos ayudó en el dialogo con el Estado brindándonos apoyo y escuchando nuestros problemas y los representantes del Estado entendieron que no queremos desestabilizar, por el contrario, a cada protesta la acompañamos de propuestas para resolver los problemas concretos. Además un gran logro sectorial es haber construido una unidad muy fuerte donde más de 40 organizaciones nucleadas en la CTEP, CCC y Barrios de Pie, todas con distinta pertenencia política, trabajamos por los problemas de las más humildes, y ese es el motor de nuestra fuerza para alcanzar estos pequeños pasos.

-¿Cuál es el espacio de diálogo que hoy brinda el Gobierno y las políticas sociales concretas que llevó a cabo en pos de asistir a las demandas?

-Entendemos que las grandes crisis económicas y sociales siempre la pagan los más humildes, así fue en 1989 y así fue en 2001, por eso nosotros buscamos Paz Social con Justicia y Diálogo. Si los conflictos sociales no se resuelven por el camino institucional, la crisis y los desbordes son inevitables.

Hasta septiembre el diálogo era fluido y se resolvieron cosas de gestión y planificación, hubo un gran reconocimiento a nuestro sector como un actor importante de la vida social. Luego el Gobierno cerró la mesa de diálogo, abordó la cuestión social como si fuese un tema de seguridad y todo terminó en un diciembre muy conflictivo. Esperamos que en febrero se reestablezcan los canales institucionales, porque más allá de estar en desacuerdo con el rumbo económico general del Gobierno, en el plano de la representación relativa que ejercemos en nuestro sector, tenemos la obligación de encontrar respuestas concretas para nuestras bases. Eso lo hacen todos los sindicatos y gremios, y nuestro rol es ese.

Es fundamental retomar el camino del diálogo, el Gobierno es la primer minoría, ese fue la sentencia de las urnas y debe actuar con una responsabilidad que no se vio en la reforma previsional, cuando impulsó una norma que afecta a 17 millones de personas luego de un rechazo considerable de nuestra sociedad.

Debemos insistir en la implementación de políticas sociales que mejoren lo hecho, poniendo el eje en el trabajo, no en el subsidio ni en la asistencia. Tenemos un gran orgullo de Construir viviendas: ya entregamos 600 y esperamos entregar otras 1000 en los próximos meses. Las respuestas son concretas: generamos trabajo, mejoramos el hábitat social, brindamos respuestas ante la falta de viviendas y ha quedado demostrado que en esos barrios cayó el delito. La política debe buscar respuestas desde la realidad concreta que empuja desde el subsuelo social.

-¿Con qué expectativa comienzan 2018, teniendo en cuenta las reformas que se aplicaron en materia legislativa y las que están por venir?

-Estamos preocupados no sólo por la legislación que se impulsa, sino también por la violencia institucional ejercida por las fuerzas de seguridad. Esas acciones generan respuestas como las que se vieron a fin de año. La desigualdad es causante de violencia y todos debemos trabajar para que exista paz en nuestro país. Las dos primeras minorías políticas en la Argentina no promueven un proyecto de país para todos. Esa grieta daña las posibilidades de una propuesta de nación que se integre al siglo XXI abordando las nuevas demandas urbanas, laborales, sociales y sobre todo las rurales, donde la desigualdad y la concentración crecen sin límites. Necesitamos una propuesta de país donde Tierra, Techo, y Trabajo dé respuesta para todos los argentinos, que nadie quede afuera.

La dirigencia política tradicional cada vez se parece menos a su sociedad. Como dice el Pepe Mujica: “Si te gusta hacer guita, dedícate a otra cosa”. No hay democracia estable con el 32 por ciento de pobres y con el 50 por ciento de la población económicamente activa sin derechos laborales.

Creemos que es momento de impulsar una propuesta política-económica desde los Movimientos Populares. Francisco nos inspira permanentemente a no caer en la corrupción, a tener cercanía con los problemas concretos, a buscar fortalecer la democracia con representación genuina, a sentir de corazón el dolor de quienes están en los márgenes de nuestras sociedades, a encontrar respuestas económicas para los humildes ahí donde la economía de mercado descartó bienes y, no sólo bienes, también personas de carne y hueso. Debemos ser humildes, solidarios pero firmes en nuestra agenda y reclamos. Soñamos con otra sociedad, más justa, donde todos podamos vivir en comunidad y en paz. Tenemos que llevarlo al plano político, porque al destino de los humildes lo estamos construyendo los humildes, luego de mucho tiempo demostramos que es posible.

-¿Qué lectura hace del Gobierno tandilense, respecto a la importancia que otorga al trabajo de los movimientos sociales en la ciudad?

-Creo que ha habido un trabajo muy firme y responsable de los Movimientos Populares de Tandil. Supieron poner la agenda social en el centro del debate público. También mostraron respuestas concretas, eficiencia y transparencia. Los gobiernos tienen la responsabilidad de resolver los problemas de todos, independientemente del signo político. Entiendo que es un avance el diálogo institucional. Lo que debería ser normal nos parece algo excepcional, esa es la gran derrota de la política en democracia. Tenemos expectativas en avanzar mucho más, porque según conozco el “Tandil Soñado” es más un slogan que una realidad. Muy similar a “Pobreza Cero” y “Unir a los Argentinos” que planteó Macri en 2015. Nada de eso lo cumplieron.

Más allá de la cuestión de Tandil, tenemos una gran esperanza en la nueva conducción de la Conferencia Episcopal Argentina. Monseñor Ojea y Monseñor Lugones de Pastoral se han interiorizado mucho en nuestro trabajo. Sentimos una iglesia más cercana a los pobres y eso es un paso adelante para nuestro país.

También vemos que el movimiento sindical y los movimientos de base estamos ejerciendo con responsabilidad el mandato de nuestras bases. Eso fortalece a la democracia, pero el Gobierno debe frenar un cambio con el ajuste y los despidos, nadie vota a un gobierno para estar peor.

-El jueves se movilizaron a La Plata, ¿cuál fue el reclamo?

-Más de 40 mil compañeros y compañeras de la CTEP, la CCC y Barrios de Pie marchamos a la gobernación de la provincia de Buenos Aires, en La Plata, en el marco de una jornada nacional de lucha, junto a Juan Carlos Schmid (CGT), Pablo Moyano (Camioneros), Sergio Palazzo (Bancaria), Luís Caseres (Ladrilleros), Pablo Micheli (CTA), Roberto Baradel (SUTEBA), el Frente de Organizaciones en Lucha, el Frente Popular Darío Santillán, el Frente Barrial 19/12, el Frente de Organizaciones Populares y el Frente Social 17 de octubre.

Volvimos a marchar para seguir visibilizando los problemas de los trabajadores y las trabajadoras de la Economía Popular. Y, como siempre, acompañamos los reclamos de propuestas, porque entendemos que los sectores más vulnerables necesitan soluciones urgentes y concretas. Por eso, presentamos un proyecto para que las cooperativas puedan realizar obra pública y así generar trabajo de interés social, en donde además del ingreso se garantiza urbanización y desarrollo de un hábitat saludable.

La diputada provincial Patricia Cubría presentó el proyecto de “Régimen de promoción del trabajo y desarrollo de la economía popular”, junto a los Movimientos Populares en la legislatura bonaerense, en el que buscamos garantizar la participación en la obra pública que se desarrolle en el ámbito de los organismos de la Administración Pública Provincial Centralizada o Descentralizada y Entes Autárquicos. El proyecto de ley prevé que el Poder Ejecutivo Provincial deberá establecer una reserva equivalente al 25 por ciento, como mínimo, del total de obra pública y cuando se trate de obras de infraestructura de pequeña escala, se priorizará a los trabajadores de la economía popular.

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