Desmonte y demolición ilegal en un casco histórico de Quilmes Oeste

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Una empresa privada que quiere construir un complejo deportivo desmontó más de una hectárea de frondosos árboles –en algunos casos centenarios- y demolió construcciones en el viejo casco histórico ubicado en Avenida La Plata y 12 de Octubre de Quilmes Oeste.

Esta tarde un grupo de vecinos y ambientalistas se dieron cita en el lugar para reclamar la clausura de las obras –que no cuentan con permiso municipal- y fuertes sanciones para los responsables del atropello ecológico.

La empresa consiguió hace dos meses la autorización para radicar el emprendimiento comercial en el Concejo Deliberante, órgano que debe intervenir cuando se trata de comercios o industrias de más de 5 mil metros cuadrados. Pero la autorización no implicaba desobedecer las normas municipales vigentes como así tampoco las leyes.

Según pudo averiguar este medio, la empresa no ha solicitado a la Municipalidad de Quilmes el correspondiente permiso de demolición y desmonte. En la puerta no existe cartel indicativo del número de expediente y el personal que trabaja en el predio se negó ante los vecinos a dar mayores precisiones, salvo amenazar a algunos de los manifestantes, profiriendo insultos irreproducibles (foto del agresor).

Se trata del viejo casco de la  estancia construida en el siglo XIX por la familia Del Carril, que se asentó en el lugar hasta mediados del siglo XX. Allí montaron una vivienda  cuya construcción asemeja a la histórica Casa de Tucuman. Tanto la construcción como un viejo ombú que ahora fue talado por completo; son patrimonio histórico.

Poco les importó a los inescrupulosos, que ya demolieron la vieja capilla familiar que daba hacia la calle Corrientes. También arrancaron y talaron jacarandas y otras especies únicas con la intención de poner en un futuro cercano canchas sintéticas de fútbol o algún otro deporte.

Según las normas, cuando se trata de superficies de este tipo (casi dos hectáreas) antes de realizar el desmonte hay que efectuar un estudio de actitud ambiental. Nada de eso se hizo. Esta mañana personal de la Policía Ecológica de la provincia visitó el predio y se espera que se labren actuaciones.

Ante una consulta de este medio, el secretario de la Agencia de Fiscalización y Control de la Municipalidad de Quilmes, Ignacio Chiodo; se comprometió a enviar mañana viernes inspectores que eventualmente pueden clausurar el predio e impedir que continúe el destrozo ambiental; aunque poco es lo que puede salvarse.

Como ha ocurrido en otros casos, prima la política de los hechos consumados. Al igual que la ex Rhodia o el predio donde se instaló la empresa Cencosud en Calchaquí; el procedimiento fue igual. Destrucción rápida en forma ilegal que luego pretenden subsanar con una multa, cuyo valor resulta irrisorio frente al monumental negocio que llevan adelante.

Cuando las autoridades se anotician y actúan, poco o nada es lo que queda. El daño esta hecho, al igual que el negocio.

Este viernes los vecinos volverán a reunirse. Tienen como idea sentarse en la puerta para impedir el ingreso de las maquinarias. Exigen también la presencia de funcionarios municipales que atiendan sus demandas. Por lo pronto han conseguido sensibilizar a medios nacionales que han comprometido la cobertura de la protesta.

Fuente: Quilmes Ahora

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