Informe sobre Tu Barrio Propone, durante la gestión Molina

Municipio_Quilmes_2020

Introducción
El objetivo del informe es caracterizar y analizar críticamente la principal política pública de participación ciudadana del municipio de Quilmes durante la gestión del intendente Molina – Cambiemos: el programa “Tu Barrio Propone”. Realizaremos un punteo de las características y falencias del programa.
“Tu Barrio Propone”: ¿participación ciudadana real?
● El programa divide el distrito en 24 zonas para definir proyectos.
Dividir en tantas zonas:
○ hace más dificultosa y burocrática la gestión
○ rompe la identidad de los vecinos con sus barrios
○ dificulta la articulación con organizaciones sociales y sociedades de fomento de los barrios al fragmentar el territorio
○ genera que los recursos presupuestarios a disposición de cada mesa sean menores, lo que limita el tipo de proyecto que se puede realizar.
● A la instancia de votación se llegó luego de haber evaluado la factibilidad técnica y presupuestaria de las más de 1600 propuestas presentadas en los foros vecinales, desarrollados entre mayo y junio, y vía web en la página oficial del Municipio.
○ La factibilidad técnica y presupuestaria debe ser puesta en discusión desde el municipio en conjunto con los vecinos para que no lleguen a presentarse esa cantidad desmedida de propuestas sino que el universo sea más acotado. Se terminó aprobando menos del 1% de las propuestas
○ La realización de propuestas en un período de dos meses favorece la identificación del programa con una “mesa de reclamos”, en lugar de ampliar el espacio de participación a la discusión y elaboración de propuestas más consensuadas y sostenibles en el tiempo.
○ No aparece con claridad la distinción entre la participación presencial y la participación vía web, qué canal es adecuado para cada etapa del proceso.
● Las propuestas se dividen temáticamente en:
Equipamiento escolar: 8
Puesta en valor de plaza: 6
Colocación de cámara de seguridad: 5
Corredor escolar seguro: 2
Creación de plaza: 1
Reacondicionamiento predio club: 1
Eliminación de basural: 1
○ Son proyectos más vinculados al reclamo puntual de garantizar presencia del Estado (escuelas, cámaras, basural), no son proyectos de mejoramiento barrial. Los reclamos puntuales deben ser hechos al municipio directamente para su resolución, la participación ciudadana debe construir propuestas más abarcadoras
○ Son percibidos por los vecinos como responsabilidades básicas del gobierno municipal delegadas en los ciudadanos. Los vecinos esperan que los proyectos sean algo más que una simple atención de reclamos
○ Tomados en conjunto resultan proyectos aislados y demasiado focalizados, sin coherencia entre sí.
○ Algunos (equipamiento escolar, reacondicionamiento club) solo benefician de manera directa a una parte de la comunidad.
● El periodismo local resalta que “quienes siguen este programa de cerca aseguran que todavía no se realizaron los proyectos ganadores del 2017 y que los propósitos que se llevaron a cabo en esta nueva edición no son más que reclamos de vecinos. Se trata de problemas que el Municipio tendría que haber tratado hace tiempo” (Quilmes a Diario, 10-09-18)
○ No se establecen plazos concretos para la puesta en marcha de los proyectos.
○ No parece razonable comenzar una nueva edición (2018) sin haberse realizado los proyectos de la edición anterior. Se genera desencanto en los ciudadanos y falta de confianza en el programa.
○ Las propuestas están atomizadas: no hay construcción colaborativa entre los vecinos. Se vota una propuesta ganadora.
● El registro de los encuentros muestra este tipo de situaciones: “Si ustedes creen que no los queremos escuchar es un sinsentido que hayan venido” (Facilitador a vecinos, Barrio La Paz. Video disponible en Youtube)
○ Poco tacto/actitud hostil de quien debe coordinar la mesa participativa
● Abundan las críticas de los vecinos en medios locales y redes sociales:
● “Falta gestión”, “chamuyo”
○ Marketing de la participación, no participación real
● “No es de acceso al público en general”, “hay que estar registrado sí o sí”
○ Información pública no disponible.
● Hay vecinos que presentaron varios proyectos y fueron rechazados porque excedían el presupuesto:
○ No hay asesoramiento/acompañamiento para mejorar las propuestas, lo que genera descreimiento en el programa.
● “Yo propuse un parador de micros de larga distancia porque donde paran es una vergüenza y un peligro y ni bola”
○ Es impersonal, pareciera que las propuestas no son escuchadas: solo una especie de “buzón de propuestas”.
● “Lo que aprobaron son funciones que el municipio no está cumpliendo”, “Qué patético que te hagan creer ganador de algo que es la obligación del Municipio”:
○ La sensación es que no se proponen proyectos innovadores para mejorar los barrios sino cuestiones básicas que ya deberían estar funcionando.
● “No tenemos ganas de sentarnos en una mesa a hacer el trabajo que ustedes deberían haber estado haciendo desde hace 3 años”
○ La idea de que el programa “llegó tarde”, dos años y medio después de iniciar la gestión.
● “No dijeron cuáles salieron en segundo y tercer lugar”
○ Falta de transparencia
● “Dijeron que también pueden acceder a ser realizados con la plata que sobre del ganador”
○ Poca claridad en la comunicación del proceso de selección y rendición de cuentas sobre el presupuesto asignado. ¿Se selecciona lo más factible? ¿Lo prioritario? ¿Quién lo define?
“Tu barrio propone”: antes y después.
Tomamos los proyectos ganadores 1, 9, 21 y 24 que generaban mejoras en los espacios públicos y realizamos el antes y después de resultar seleccionadas las propuestas, muestran un nulo nivel de ejecución de las obras.

Conclusiones
El programa “Tu barrio propone” resultó la política insignia de participación ciudadana durante la gestión de Martiniano Molina. Después de una edición piloto en 2017, el programa fue lanzado en 2018 con una gran expectativa por parte del gobierno municipal. Si bien es saludable la iniciativa de una política de participación ciudadana por parte del municipio, el proceso evidenció numerosas falencias, tanto en su concepción como en su implementación, que terminan socavando la confianza del ciudadano que participó genuinamente del proceso y generando frustración y desconfianza sobre este tipo de iniciativas.
Se trató de un propuesta excesivamente intrincada, que fragmentó la base social y territorial quilmeña y también condicionó las propuestas de actuación sobre el espacio público, en lugar de fomentar la integración social y urbana a partir de la participación de individuos y colectivos diversos. El programa no conformó mesas que permitan generar acuerdos para la construcción colectiva de un proyecto de ciudad sino que se convirtió más bien en un canal de gestión de reclamos individuales. Más allá de su concepción, “Tu barrio propone” también despertó confusión en la ciudadanía respecto de ciertos aspectos clave del proceso participativo: la gestión de los recursos disponibles, las distintas modalidades de participación y sus implicancias y el carácter vinculante de las propuestas elegidas. Por último, uno de los elementos más críticos fue la falta de claridad sobre los plazos de ejecución de los proyectos. Es evidente que al no generar ningún compromiso sobre este punto, la realización de las obras se volvió un aspecto absolutamente discrecional. A varios meses de la difusión de los proyectos ganadores los vecinos continúan esperando ver las obras iniciadas. Esto elude el principio fundamental del municipio con los vecinos en cualquier política participativa: que los proyectos votados sean ejecutados. El programa demuestra entonces un compromiso no cumplido, una nula eficacia, y acaba por malgastar los de por sí escasos recursos económicos del municipio. Por esta última razón, una gestión alternativa debería enfocarse, a priori, en mantener las altas expectativas generadas en los quilmeños y quilmeñas a partir de este programa y reconducir el proceso de forma tal que permita aportar a un nuevo paradigma de gestión, en el que los ciudadanos resulten protagonistas activos en la construcción de un proyecto de ciudad. Para eso es fundamental dejar de concebir a la participación ciudadana como canal de reclamo y pensar en la generación de espacios que faciliten la participación del ciudadano, generando diagnósticos comunes, una agenda común de prioridades a abordar en los barrios y generación de acuerdos e involucramiento en las políticas que se implementen en el territorio.

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