PROVINCIA, QUILMES, [ LA NOTICIA DEL DÍA ]

El negocio de la inseguridad… Para quién juega la bonaerense?, y el rol de los intendentes

Municipio_Quilmes_2021

Desde hace quince días, Quilmes está siendo tierra de nadie, con un accionar policial pobre, por no decir nulo, robos a plena luz del día, entraderas y actos vandálicos, que más que inoperancia suenan a enrarecer el clima de las nuevas gestiones. Desde Don Bosco a Ezpeleta y desde la Ribera hasta Solano, la Bonaerense brilla por su ausencia.

Estas situaciones no son nuevas pero ha recrudecido en las últimas semanas. ¿Casualidad? no caigamos en conjeturas ingenuas. Conocemos el poder de territorio y la capacidad de deterioro en seguridad que puede tener nuestra cuestionada fuerza policial.

Enrarecer el clima, sobre todo en un tema tan sensible como la seguridad es parte de los intentos de poner trabas que tienen los funcionarios salientes para con los gobernantes entrantes, la relación de (Patricia) Bullrich y (Cristian) Ritondo con las FF.SS que se fueron tejiendo en estos últimos 4 años con los sectores más retrógrados de los altos mandos y los servicios de inteligencia de cada fuerza, hoy deben tener un correlato de lealtades para quienes han cubierto de impunidad a los cuadros policiales involucrados en acciones delictivas, gatillo fácil, etc.

No son nuevas las zonas liberadas en las circunscripciones, la comisaría tercera de Quilmes es un claro ejemplo. O las de Bernal y Don Bosco (2da. y 8va.), con motochorros que hace años son descriptos por los vecinos a la policía y que siguen delinquiendo sin que se haga nada.

La venta de narcomenudeo en los barrios donde todos saben dónde se vende, pero la policía parece ciega. El vínculo entre bandas delictivas, vendedores de drogas y policía son conocidas por los habitantes de las barriadas donde sus hijos son carne de cañón de estos grupos, envenenándole la vida por falta de políticas sociales o de programas que fueron borrados para la contención y prevención .

Este diagnóstico no es nuevo, y las autoridades entrantes lo han venido denunciando cuando estaban en la oposición.

El reclamo de los vecinos de la Ribera por otro pibe ahorcado por el consumo y ver su vida sin sentido , donde el narcomenudeo es una industria que expone vidas jóvenes y engorda bolsillos de algunos del lugar y de muchos que viven en barrios lujosos. El robo de cubiertas de los autos en pleno Brown y Solís de Quilmes sin ser vistos y con una comisarìa 1ra. ausente. El robo y golpiza en plena luz del día en Rodolfo López y Avenida La Plata. Sin mencionar el hecho vandálico ocurrido en el barrio Novak este último fin de semana en un centro de Gestión , y que deja muchos interrogantes.

Es cierto que la gestión entrante no hace un mes que tomo las riendas de un distrito difícil, pero los diagnósticos y las realidades existen desde hace tiempo, por lo tanto debería haber tres o cuatro ejes por donde comenzar. La Secretaría de Seguridad a cargo de un hombre de la Justicia es importante, pero la relación con los comisarios también , el marcarle la cancha es fundamental. Es cierto que la policía depende de la Provincia hoy conducida por Axel Kicilof y de su ministro de Seguridad, Dr.Sergio Berni, quien denunció que “no han dejado plata ni para poder cambiar las cubiertas de los patrulleros”. No menos cierto es que la intendenta Mayra Mendoza es la representante política de 800.000 quilmeños, y es quien debe sentarse por medio de sus funcionarios a exigirles a los comisarios llevar políticas públicas en lo que hace a seguridad.

Pero no seamos ingenuos, no hablamos solamente de cómo financiar las herramientas que deben tener las fuerzas del orden en sumisión con las leyes y como brazo auxiliar de la justicia, estamos hablando de un entramado más profundo como los negocios que son posibles a la cobertura policial, trata de personas, prostitución, drogas, robo de autos y ventas de autopartes… Utilizando de mano de obra de niños y adolescentes con alto grado de vulnerabilidad y muchos apretados por tener causas o amenazados con armárselas. No es un tema menor porque se lleva vidas. Y destruye otras. La seguridad hoy no es sólo dotar de herramientas a las fuerza policial, que debe hacerse, sino de romper el entramado de corrupción para darle lugar a quienes visten el uniforme con vocación de servicio y destruir a quienes de la inseguridad hacen un gran negocio , vistan uniforme o no. Y en esto, y sobre todo en distritos populosos, el rol de los alcaldes es fundamental.

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