Villa Gesell: la droga y el alcohol, disparadores pero lo enfermo es el pensamiento de casta y superioridad

Municipio_Quilmes_2020

En respuesta a la nota de Gabriel Avena, “Sol con drogas y mucho alcohol“, con la que coincido con respecto al tema prevención, no como justificación de este aberrante y asqueroso asesinato en manada.

Gabriel Avena, vos y yo sabemos que los rugbiers, -y lo dice alguien que lo fue-, son jóvenes educados para sentir y pensar, en su gran mayoría, para pertenecer a una casta especial, aunque muchos vengan de familias poco pudientes, los menos, pero abrazan la cultura del “pertenecer”.

En ese marco, vale recordar que el fiscal que dispuso la aprehensión de 11 sospechosos por el crimen de un joven asesinado a golpes durante una pelea a la salida de un boliche en la localidad balnearia de Villa Gesell consideró que los agresores actuaron con “premeditación” y “tenían un plan” (Ver Nota)

Misóginos, homofóbicos, que actúan en manada… Una fraternidad que nada tiene que ver con los valores que profesan, pero no ejercen. Uno no es lo que piensa o declama . Es lo que hace.

La violencia en manada es viejisima en este deporte de “machos”. Con 56 años, puedo decir que los excesos siempre formaron parte en los terceros tiempos. Las chicas y las fiestas, con pibas que eran trofeos o cosas para compartir. No es la primera vez de estos hechos, golpes y violaciones en manada de rugbiers.
Manada cobarde, que funcionan en la cofradía llamada “Club”, manejada por viejos “garcas” adineradas, que sólo se bancan mezclarse con morochos en la medida que aporten al triunfo de los clubes de blancos. Y que apañan estas actitudes y cuidan sus pichones. Hoy es más visible como lo es la xenofobia, homofobia, oporofobia (odio al pobre), la misoginia y la violencia de género… Que siempre fue acompañada por una sociedad donde sus bases de justicia eran por una cultura patriarcal.
Hoy podemos denunciarla… No me gusta ser autorreferencial, pero mi alejamiento a los 19 años de estos espacios, fue por tener otra mirada de las cosas… He sido vapuleado, señalado, estigmatizado.
No era posible ser alguien que tuviera otros valores fuera de los de la “Cofradía”. Fue duro dejar de pertenecer y que amigos y adultos me juzgaran como alguien casi peligroso, cuando no Gil o débil .
No creo que los excesos sean los culpables, actitudes existen en todos los ámbitos, pero en los rugbiers es muchas veces festejada.

El tema de las drogas y el alcohol es preocupante y endémico en nuestra sociedad; en este caso actuaron como disparadores, pero lo más enfermo, y oculto, es el pensamiento de casta y superioridad ejercida.

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