A los anticuarentena, la gente se les quedó en casa

Municipio_Quilmes_2020

“Los pueblos no se suicidan ” podría ser la máxima que sintetice lo que les ocurrió ayer a los convocantes flexibles de pandemia. Los libertarios (con perdón a los anarquistas) en su batalla contra este ” Gobierno Comunista”, sería gracioso o de ficción sino estuviera sucediendo.

La convocatoria al 7M: FRACASO. Intentaría una hipótesis divina pero los que me conocen saben de mi ateísmo. Sin embargo, por momentos quisiera ser creyente de milagros, entonces lo que mejor encuadraría en esta presunción sería: “Desde su inmortalidad, a Evita no le gusta que los gorilas le caguen el cumpleaños”.

Tal vez esta me acerque más a la mística religiosa, aunque prefiera la mística de la lucha popular, donde EVA es guía.

Pero volvamos a la premisa, los sectores radicalizados del neoliberalismo (PRO), junto a sus operadores mediáticos y económicos trataron de mostrar una sociedad harta del encierro del dirigismo estatal  y sus consecuencias económicas por las políticas sanitarias de Alberto Fernández.

Hoy quedó demostrado que la derecha sigue viendo una sociedad (con sus estados de ánimo) distinta a la realidad, que al parecer es la única verdad.

Seguramente  estamos cansados de estar en casa, de encontrarnos con hijos y parejas a los cuales estamos descubriendo, y nos asustan, al engorde, a la depresión y tantas otras vicisitudes. Pero el miedo sano de tratar con cuidado nuestra salud logró que los sectores medios altos, altos y los que ansían pertenecer, utilizaran el viejo axioma “armemosnos y vayan”.

Sin duda hay  ahogo económico, una necesidad,  sobre todo en los sectores más vulnerables de ganarse el mango. Que el Estado debe estudiar flexibilizar donde se pueda.

Que la pandemia recién empieza en las barriadas; en las villas, producto de desinversión en salud y obra pública, y en estas barriadas la chispa del COVID-19 encontró nafta.

Esta pandemia y el gobierno de Fernández se hizo cargo de un país con casi un 50% de pobreza en el área con más casos del país, AMBA, desocupación de dos dígitos,  una inflación de un 300% en cuatro años de “macrismo”, una industria con caída del -7%, todo eso, que no es todo, sin COVID-19 .

La crisis es pre-pandemia. Pero hay que tener cuidado; este fracaso, como otros, son globos de ensayo. Hoy van intentar embarrar nuevamente la cancha negándose a sesiones virtuales para luego decir que no hay espíritu democrático y que el oficialismo no quiere hacer que el Congreso trabaje… Gritando por medios, redes y cuanto amplificador encuentren, cuando los sectores populares comiencen a ocupar camas en hospitales, que éstas son pagadas por los impuestos de quienes aportan y utilizadas por los vagos “choriplaneros”.

La derecha tiene medios como para bancar “prueba y error”. Grupos concentrados mediático- económicos, servicios de inteligencia que aún reportan a Patricia Bullrich, cuadros en fuerzas de seguridad para dejar que cualquier situación social se desmadre.

Hoy perdieron pero el gobierno debe tomar decisiones claras y contundentes con bancos, renta financiera y depurando fuerzas de seguridad e inteligencia paraestatal. Poner el foco en los más vulnerables, que en menos de 20 son el 4% de la población infectada en toda la Argentina, y están en CABA Y CONURBANO.

Seguirán operando, pero las decisiones claras y contundentes son la mejor vacuna contra los reaccionarios de siempre.

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