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Municipio_Quilmes_2020

Por Ezequiel Arauz *

Se viene afirmando: la pandemia del corona virus pone penosamente de relieve situaciones de injusticia social que eran preexistentes. La disputa social que se abre es por el sentido de la salida de esta crisis. Si sirve para atacar esa situación o bajo el discurso de una (falsa) vuelta “a la normalidad”, los (a la larga) ganadores de todos los modelos consolidan esa desigualdad.

Construír políticas públicas que atiendan problemáticas extendidas que se hacen palpables ante cada situación, hoy la sanitaria y mañana podrá ser otra, no es un proceso que arranque de cero. El Plan San Martín – que en estos días está presentado el dirigente social Juan Grabois – recoge cuestiones que no son novedosas, que son básicas, que se han intentado antes, al menos parcialmente.

Sin embargo hay condiciones actuales, que decisión política mediante, generan la posibilidad de dar un salto en la senda y en la concepción de encontrar crecimiento. Gobernar es dar trabajo. Ese es la definición para avanzar.

Lo que está ocurriendo en Villa Azul en estas horas, golpea y preocupa. Es la cara visible (y ahora multiplicada vía acción mediática) de una crisis socio sanitaria que genera incertidumbre pero era previsible, que nadie podía desconocer. Hoy el Estado – no hubiera pasado hace solo cinco meses – está indudablemente presente en la crisis, atendiendo necesidades que se multiplican.

Pero, lo que pasa – más allá del detonante pandemia – es un ejemplo claro de situaciones de arrastre: la urbanización del lado de Avellaneda y el abandono total del lado de Quilmes. No es lo mismo vivir en casas de materiales, tener servicios, jardines, escuelas, un polideportivo con pileta olímpica, aun con el virus multiplicándose. No es lo mismo. Y todo lo enumerado es por acción de lo público. Todo por acción del Estado a un lado de la calle Caviglia. Y por inacción, desidia e ineficacia del otro.

Los barrios populares que se despliegan en CABA y los conurbanos en los que el COVID empieza a hacerse fuerte, reúnen condiciones que favorecen su despliegue a gran escala: hacinamiento, falta de acceso a los servicios básicos (agua, luz cloacas); inseguridad, desigualdad. Condiciones que, además, volverán todavía peores sus consecuencias.

Planificación popular

El Plan tiene por objetivos crear trabajo directos (4 millones según la proyección) poblar y otorgar pequeñas parcelas de tierras, dignificar con urbanización real los barrios populares existentes y crear nuevos barrios, cuidar a la Madre Tierra. Son, en todos casos, preceptos y derechos constitucionales que el Estado debe garantizar.

Ahora bien, decíamos que el proceso no arranca de cero. Hay un conjunto de políticas públicas descoordinadas. Políticas de ingresos y seguridad social desarticuladas y superpuestas (AUH, SSC, PTA, etc), que habría que repensar desde una mirada integradora y más efectiva, que conduzca a su unificación.

El Estado debe reorientar su caudal de inversión social tras el objetivo de garantizar vida digna. Abandonar tanto la política corta como los resabios de asistencialismos. Modificar los objetivos: pasar del simple (y plausible) consumo al desarrollo popular.

Hay además, actores sociales como los movimientos populares, las iglesias, sindicatos, cooperativas de trabajo y servicios, que vienen acumulando de forma parcializada, experiencias organizativas que hay que potenciar y sumar en un planificación centralizada desde el Estado Nacional y con la participación de los municipios y provincias, todo ello en consorcios de cogestión.

El PGSM se estructura en 4 mil módulos divididos por temática de trabajo (Economía Popular; Integración Urbana; Agricultura Familiar, Comunitaria e Indígena; SEDRONAR; ENACOM; Ambiente; Cultura y Deportes Y Justicia).

Es tiempo de asumir el desafío de plasmar niveles de planificación y concreción a mediano plazo, retomando el espíritu de los planes quinquenales del primer peronismo, que sirvieron para construir País. La crisis del COVID, dolorosa porque golpea con muertes, durante la cual es acertado priorizar los sanitario por sobre lo económico, puede ser también una gran oportunidad.

*Subsecretario de Economía Popular, integrante del Frente Patria Grande

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