En Corpus Christi el Obispo Tissera recordó la Colecta de Cáritas e invitó a ver a Jesús en los hermanos

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Este domingo 14 de junio el Padre Obispo Carlos José Tissera presidió la Misa del Cuerpo y Sangre de Cristo en la Capilla del Obispado y, junto al Padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni, se unió a toda la diócesis a las 10 de la mañana a través de www.facebook.com/DiocesisQuilmes. Como dijo en su homilía “En nuestra Diócesis de Quilmes este año lo hubiésemos celebrado juntos en alguna parroquia, como testimonio de que quienes participamos del mismo pan, formamos un solo cuerpo. La pandemia nos ha impedido realizarlo físicamente. Lo hacemos de este modo virtual, uniéndonos desde nuestros hogares.”

Monseñor Tissera explicó que “El cuidado de la vida es la razón por la que no podemos reunirnos en los templos y capillas para celebrar la Eucaristía. Es algo innato en nosotros cuidar la vida. En el evangelio de hoy, Jesús manifiesta ese cuidado por la alimentación y la vida de las personas. A partir de esa preocupación, Jesús abre un horizonte más amplio, otra dimensión de la vida, que es indestructible; va más allá de la muerte física y es eterna.”

El Obispo de Quilmes, para expresar rasgos de la solemnidad, resaltó que “la persona que se alimenta de la realidad humana de Jesús, de su cuerpo y de su sangre, entra, a través de Jesús, en la intimidad del Padre. Su existencia se transforma en pan ofrecido para la vida de todos, y sabrá reconocer el cuerpo herido de Jesús en todos los crucificados del mundo de hoy. Y recordó que “este fin de semana se realiza la Colecta Nacional de Caritas, con el lema: ‘Tu generosidad aumenta la esperanz’. La situación es dramática e inédita. Hoy más que nunca nuestros hermanos pobres necesitan que los ayudemos.”

Y también cito al Sumo Pontífice (La alegría del Evangelio, 53) para hacer un gran llamado de atención: “La pandemia ha mostrado con mayor crudeza la realidad que vivimos en Argentina, en Latinoamérica y en el mundo. Así lo dice el Papa Francisco: ‘Así como el mandamiento de «no matar» pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir «no a una economía de la exclusión y la inequidad». Esa economía mata. No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación de calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad’.”

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