BERAZATEGUI, [ZONA SUR]

Adhesión de la Diócesis de Quilmes al comunicado de la Red Sur de Organizaciones Sociales y Comunitarias por cierre de un Hogar

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Frente al cierre del Hogar para adolescentes mujeres en Berazategui de la Asociación Civil “Una mano que ayuda”, el comunicado de la “Red Sur de Organizaciones Sociales y Comunitarias” con la adhesión del Obispado de Quilmes, Cáritas Diócesis Quilmes y Fundación Padre Obispo Jorge Novak, entre otros.

Ante el cierre Hogar para adolescentes mujeres “Madre Teresa de Calcuta” de la Asociación Civil Una mano que ayuda

 Los abajo firmantes, miembros de la Red Sur de organizaciones sociales y comunitarias de los distritos de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela expresamos nuestro profundo pesar y malestar ante el anuncio del cierre del Hogar para adolescentes mujeres “Madre Teresa de Calcuta” de la Asociación Civil Una mano que ayuda.

Reconocemos el valioso aporte al cuidado y protección de derechos de Adolescentes mujeres a lo largo de 25 años por parte de la Hna.Caterina Renza Bono. Quien cuenta con nuestra estima y valoración. En ella vemos el esfuerzo de numerosas liderezas sociales que luchan por restaurar derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, aún sin el apoyo suficiente de las diversas administraciones del Estado.

El cierre está motivado por la insuficiencia del financiamiento que lleva al ahogo financiero a entidades del sector social, a pesar de los esfuerzos, la entrega y servicio de sus referentes. Y por la creciente percepción de que los Hogares no son un servicio valorado tanto por el Organismo de Niñez como otras instancias.

Lamentamos que el Sistema de promoción y protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, después de 15 años, no se encuentre plenamente vigente. Con desarticulación entre los actores institucionales, falta de financiamiento, ausencia e inexistencia de instancias, y, lo más lamentable, el abandono de numerosas situaciones de Niños, Niñas y Adolescentes.

Las organizaciones comunitarias de infancia y los Hogares -en particular-, somos dispositivos que respondemos a las numerosas deudas sociales que pesan sobre la situación de Niños, Niñas y Adolescentes que necesitan de un abordaje comunitario ante la pobreza e indigencia, la fragmentación de las familias, las patologías sociales en los ámbitos familiares y cuando no, la agresión directa por abuso sexual y maltrato en los propios ámbitos familiares.

Estas situaciones lamentablemente carecen de respuestas directas por parte del gobierno y sus instancias. Ya que la sola transferencia de dinero a las familias no garantiza derechos a los Niños, Niñas y Adolescentes. Para ello, como en numerosas situaciones, evidenciamos la necesidad de un acompañamiento socio-comunitario, seguimiento y resolución de situaciones nutricionales, sanitarias, educativas, de esparcimiento y recreación y culturales.

En nuestros distritos las respuestas a Niños, Niñas y Adolescentes las realizan centros comunitarios y Hogares animados por organizaciones sociales y eclesiales que cuentan con el “apoyo” y “ayuda” del Estado a través de becas y aportes insuficientes. Desde sus propias instalaciones, a partir el compromiso de Trabajadores Socio-Comunitarios sin reconocimiento laboral.

El cierre del Hogar para Adolescentes mujeres es lamentable porque no está motivado por la solución del problema de adolescentes mujeres que viven situaciones de vejación, sometimiento, maltrato y abuso en sus ámbitos próximos, sino por la imposibilidad de sostenerlo económicamente. Somos concientes de que la realidad de estas adolescentes sigue siendo una deuda social que nos interpela.

Por otra parte, las autoridades del Sistema de Promoción y Protección ante vejaciones, maltratos, abusos y diversos atropellos a los derechos de Niños, Niñas y Adolescentes buscan legítimamente evitar la institucionalización, generando alternativas de guardas provisorias en ámbitos familiares. Sin embargo ante la precariedad del sistema, empujan a las Niñas, Niños y Adolescentes a alternativas que no garantizan sus derechos e incluso acentúan las problemáticas iniciales, con ausencia de acompañamiento y seguimiento insuficiente de estas realidades.

En un contexto con 6 de cada 10 niños, niñas y adolescentes pobres en la Argentina, solicitamos al gobierno un renovado compromiso con la realidad de la infancia, una mayor articulación con los actores sociales para el abordaje, el reconocimiento de los trabajadores socio-comunitarios, un aumento del financiamiento para iniciativas comunitarias para la respuesta a estas realidades y una política que observe particularmente la fragmentación de las familias como un factor determinante para orientar las políticas de infancia.

Red Sur de Organizaciones Sociales y Comunitarias.

 Obispado de Quilmes, Caritas Argentina Quilmes, Fundación P.O.Jorge Novak, Congregación Evangélica Argentino Germana Buenos Aires Sur, Red E.Angelelli, Asoc.Hijos del Campo, Fundación Proyectando Esperanza, Red de Solano Mi tiempo en tus manos, Centro de Desarrollo Integral Pancita Felíz, Centro Ruca Hueney, Centro Cultural y educativo Juanita Ríos, Asoc.Civil Luchemos por ellos

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